domingo, 5 de junio de 2016

¿Qué es la evaluación por competencias desde la mirada sociocultural?

Evaluación y competencias


Uno de los factores de motivación más relevantes para el aprendizaje es la evaluación. Cada actividad ofrece a los estudiantes la oportunidad de conocer cuáles son sus resultados de aprendizaje en lo que se refiere al qué se ha aprendido y al cómo habría podido hacerse. Cualquier proceso de evaluación debería ser diseñado teniendo en cuenta este principio básico. En un sistema de evaluación por competencias, los evaluadores hacen valoraciones según las evidencias obtenidas de diversas actividades de aprendizaje, que definen si un estudiante alcanza o no los requisitos recogidos por un conjunto de indicadores, en un determinado grado. Una evaluación por competencias asume que pueden establecerse indicadores posibles de alcanzar por los estudiantes, que diferentes actividades de evaluación pueden reflejar los mismos indicadores y que los evaluadores pueden elaborar juicios fiables y válidos sobre estos resultados de aprendizaje (McDonald y otros, 2000).

Por otro lado, debe tenerse en cuenta, como mencionan Struyven y De Meyst (2010), que:

Las competencias representan un potencial para el comportamiento y no el comportamiento en sí. Si en realidad las competencias se ponen en práctica o no, depende de las circunstancias.

Situaciones auténticas en el proceso evaluativo


La evaluación por competencias ofrece nuevas oportunidades a los estudiantes al generar entornos significativos de aprendizaje que acercan sus experiencias académicas en la sociedad en la cual se desarrollan, y donde pueden desarrollar una serie de capacidades integradas y orientadas a la acción, con el objetivo de ser capaces de resolver problemas prácticos o enfrentarse a situaciones auténticas. Estas competencias están compuestas por un conjunto de estructuras de conocimiento, así como habilidades cognitivas, interactivas y afectivas, actitudes y valores, que son necesarias para la ejecución de tareas, la solución de problemas y un desempeño eficaz en una determinada profesión, organización, posición o rol (Wesselink y otros, 2003).

¿La evaluación es igual a recoger evidencias?


La evaluación necesita ser considerada como un proceso de recogida de evidencias (a través de actividades de aprendizaje) y de formulación de valoraciones sobre la medida y la naturaleza del progreso del estudiante, según unos resultados de aprendizaje esperados.

La evaluación de competencias socioculturales es particularmente delicada por diversas razones. La descripción de competencias culturaledesarrollo de sus potencialidades en diversos ámbitos de la acción humana. Por lo tanto, determinan la necesaria relación entre los componentes conceptuales desarrollados en el currículo educativo y su capacidad de aplicación en el contexto social de desarrollo, de manera que la capacidad de abstracción del mismo permitirá un mayor aprendizaje de los educandos.



s en el aprendizaje hace un llamado a una interacción entre las disciplinas recientes tales como la sociología, la antropología y sólo recientemente esas disciplinas tienen relaciones sistemáticas entre ellas, su análisis pertinente permite dictaminar a través del estudio del hombre y sus relaciones la manera más eficaz de lograr el

¿Qué elementos determina la capacidad de los estudiantes para aplicar sus competencias?


La perspectiva interdisciplinaria aportada por las ciencias sociales aparece inconturnable para describir con rigor ese campo. Esta ambigüedad se da en la doble pertenencia disciplinaria evocada por el tema sociocultural. Se trata por lo tanto de sacar de allí las especificidades de cada disciplina, lo cual determina su coherencia. Dentro de los sistemas educativos, la evaluación explícitamente cualitativa de las competencias es reciente y los trabajos y los pasos dados en ese sentido van en contracorriente de la tradición educativa que funciona espontáneamente sobre una evaluación cuantitativa de los conocimientos. Toda evaluación del aprendizaje suceptible de reflejar la personalidad de los estudiantes o su desarrollo psicológico en otros campos diferentes al cognitivo, destaca la cuestión de la responsabilidad ética o moral; esta evaluación corre el riesgo de imponer un marco de valores ideológicamente construido.

Entonces, la evaluación por competencias desde el enfoque socio-cultural ¿es pedagógicamente eficaz, eficiente y pertinente?

Referencias bibliográficas

  • ·      McDonald, R. y otros (2000). Nuevas perspectivas sobre la evaluación. Boletín Técnico Interamericano de Formación Profesional, n.º 149, pp. 41-72. Disponible en: www. oitcinterfor.org/sites/default/files/file_articulo/rodajog.pdf, [consulta: junio de 2016].
  • ·      Tobón, Sergio (2006). Competencias, calidad y educación superior. Bogotá: Magisterio.
  • ·      Tobón, Sergio (2005). Formación basada en competencias. Pensamiento complejo, diseño curricular y didáctica. Bogotá: Ecoe Ediciones.